En usuarios de IBP (inhibidor de bomba de protones) a largo plazo, existen cambios característicos en la mucosa gástrica tales como pólipos de glándulas fúndicas, pólipos hiperplásicos, y lesiones blanquecinas que se pueden observar en la endoscopia. Con un número cada vez mayor de usuarios de IBP, la identificación endoscópica de estos cambios en la mucosa es importante.
Los estudios prospectivos muestran una incidencia del 8.9 % para pólipos hiperplásicos. (1) Generalmente surgen en respuesta a un entorno inflamatorio crónico y está fuertemente asociado con la gastritis por H. Pylori. por lo que representan los pólipos gástricos más frecuentes en zonas de alta incidencia de H Pylori. (2)
Su formación, se atribuye a hiperplasia epitelial foveolar. Aunque el mecanismo fisiopatológico exacto no está claro, se propone que el incremento de gastrina induce efectos proliferativos sobre la mucosa gástrica, que a su vez potencia los efectos de factores de crecimiento como el factor de crecimiento epidérmico y factor de crecimiento tumoral-α, promoviendo así la proliferación de células epiteliales de las criptas. (3)
Endoscópicamente, los pólipos hiperplásicos se encuentran con mayor frecuencia en el antro gástrico, pueden ser múltiples o solitarios y miden entre 0,5 y 1,5 cm de diámetro. La prevalencia global de carcinoma en pólipos hiperplásicos es inferior al 2%, y es más frecuente en pólipos mayores de 2 cm. (4) Una revisión de Cochrane mostro que no hay evidencia clara de que el uso a largo plazo de IBP pueda causar o acelerar la progresión de la atrofia del cuerpo gástrico o lesiones pre malignas. Sin embargo, si hubo un riesgo potencialmente elevado de desarrollar hiperplasia. (5) Generalmente, cuando se encuentran por primera vez, uno o más pólipos representativos deben someterse a una biopsia y los pólipos grandes (>1 cm de diámetro) deben extirparse por completo. (4)
Aunque no existen pautas con suficiente evidencia, cuando hay más de 20 pólipos o su tamaño sea mayor de 1 cm, se debe considerar reducir o, preferentemente, suspender el IBP para evaluar si esto resultará en la regresión de los pólipos. Si ocurre la regresión, se desconoce si se pueden restablecer. (6) Las mejores estrategias actuales para mitigar los riesgos potenciales de los IBP a largo plazo son evitar prescribirlos cuando no están indicados y reducirlos a su dosis mínima cuando se pueda y esté indicado. Recordemos que los pacientes que requieren IBP a largo plazo son aquellos con ERGE (enfermedad por reflujo gastroesofágico) complicada, ERGE no complicada con evidencia objetiva de exceso de ácido, esófago de Barrett con síntomas de ERGE y profilaxis de sangrado con AINE (antiinflamatorios no esteroides) (7)
Cuando los IBP se prescriben adecuadamente, es probable que sus beneficios superen sus riesgos. Si existen dudas de la continuidad del uso de IBP, no dude en consultar al especialista.
Bibliografía:
1. Hongo M, Fujimoto K; Gastric Polyps Study Group. Incidence and risk factor of fundic gland polyp and hyperplastic polyp in long-term proton pump inhibitor therapy: a prospective study in Japan. J Gastroenterol. 2010;45(6):618-624. doi:10.1007/s00535-010-0207-7
2. Castro R, Pimentel-Nunes P, Dinis-Ribeiro M. Evaluation and management of gastric epithelial polyps. Best Pract Res Clin Gastroenterol. 2017;31(4):381-387. doi: 10.1016/j.bpg.2017.06.001
3. Kim GH. Proton Pump Inhibitor-Related Gastric Mucosal Changes. Gut Liver. 2021;15(5):646-652. doi:10.5009/gnl20036
4. Shaib YH, Rugge M, Graham DY, Genta RM. Management of gastric polyps: an endoscopy-based approach. Clin Gastroenterol Hepatol. 2013;11(11):1374-1384. doi: 10.1016/j.cgh.2013.03.019
5. Song H, Zhu J, Lu D. Cochrane Database of Systematic Reviews (Reviews). Long-term proton pump inhibitor (PPI) use and the development of gastric pre-malignant lesions. (2014) doi: 10.1002/14651858.cd010623.pub2
6. Shaib YH, Rugge M, Graham DY, Genta RM. Management of gastric polyps: an endoscopy-based approach. Clin Gastroenterol Hepatol. 2013;11(11):1374-1384. doi: 10.1016/j.cgh.2013.03.019
7. Freedberg DE, Kim LS, Yang YX. The Risks and Benefits of Long-term Use of Proton Pump Inhibitors: Expert Review and Best Practice Advice From the American Gastroenterological Association. Gastroenterology. 2017;152(4):706-715. doi: 10.1053/j.gastro.2017.01.031