La hipertensión arterial (HTA) es una de las causas principales de enfermedad cardiovascular (ECV). Las enfermedades del corazón, cerebro, riñones y otros órganos se ven incrementadas por la HTA, que afecta a 1,28 billones en todo el mundo. Solo el 23% de las mujeres y el 18% de los hombres tienen HTA controlada y el 46% de los adultos hipertensos desconoce que padece esta afección según la Organización Mundial de la Salud. 1
En Argentina, la HTA tiene una prevalencia del 34% según la 4° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del año 2019. Todo individuo debería conocer su presión al menos una vez al año, sin embargo, el grado de conocimiento y control de la HTA en nuestro país, permanece estancado en los últimos 10 años según los estudios RENATA 2. Las guías proponen iniciar el tratamiento farmacológico en todo paciente cuando se confirma la presión arterial > 140/90 mmhg. Se pueden obtener pruebas para detectar comorbilidades y evaluar el riesgo cardiovascular (CV) como glucemia y colesterol, pero esto no debería retrasar el inicio de tratamiento. 1 En los pacientes con ECV, cada 10 mmHg de descenso de la presión arterial sistólica se genera una disminución del riesgo cardiovascular, 20% de evento CV, 17% de enfermedad coronaria, 27% de accidente cerebro vascular, 28% de insuficiencia cardiaca, y reduce la mortalidad total del 13% 3 Por esta razón, este grupo de pacientes se debe iniciar fármacos con presión arterial > 130/90 mmgh.
Los agentes de primera línea para el inicio de tratamiento incluyen los diuréticos tiazídicos, bloqueantes de canales de calcio, IECA (inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina y ARA (antagonistas de receptor de aldosterona). A pesar de las múltiples opciones farmacológicas, simples y combinadas, en nuestro país, solo la mitad de los pacientes con hipertensión recibe tratamiento farmacológico2 y según el estudio ENSAT (Encuesta Nacional Sobre Adherencia al Tratamiento), a los seis meses de iniciado el tratamiento antihipertensivo, la falta de adherencia supera el 50%.
Y aunque no existe un método de referencia para mejorar la adherencia, lo que no se mide, no se puede mejorar. Es por eso que el control de la presión arterial mejora con la detección, y con la adherencia al tratamiento. El Consenso de Hipertensión Arterial elaborado por varias sociedades científicas de cardiología propone diferentes estrategias para mejorar la adherencia y el conocimiento de la HTA entre ellas el uso de cuestionarios, campañas comunitarias de detección, medición de la presión arterial en diferentes contextos, incluyendo farmacias y mediciones efectuadas por el propio paciente.4
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World Health Organization. 2022
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Delucchi A, Majul C, Vicario A, Cerezo G, Fábregues G. Registro Nacional de Hipertensión Arterial. Características epidemiológicas de la hipertensión arterial en Argentina. Estudio RENATA 2. Rev Argent Cardiol 2017; 85:354-60
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Ettehad D. et al. Lancet. 2016;387(10022):957-967
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Consenso Argentino de Hipertensión Arterial. Sociedad Argentina de Cardiología, Federación Argentina de Cardiología y Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial. Revista Argentina de Cardiología. Volumen 86 Suplemento 2, agosto 2018.